Esta Navidad regalá Escucha



No te pedimos que gastes dinero ni que hagas largas filas en el shopping, solamente que cuando un familiar, un amigo, un conocido o una persona que acabas de conocer te cuente un problema, te tomes unos minutos, prestes atención y escuches. Luego le dirás: “Te entiendo”, “lo siento”, “no puedo imaginar por lo que estás pasando” o algo por el estilo; lo que te salga más sincero. La sinceridad es importante en este punto. Para regalar escucha nuestra preocupación debe ser genuina; el otro no nos está pidiendo que solucionemos sus problemas, lo que sí necesita, lo que necesitamos todos, es sentir que alguien se preocupa por nosotros. Y al regalar escucha, en realidad es eso lo que estamos regalando, ese sentimiento tan sutil y a su vez tan vital de estar conectados con las otras personas y con el mundo a través de lazos invisibles de preocupación mutua.


Regalar unos minutos de tu tiempo escuchando a otro puede parecer poca cosa, pero no lo es. Ser escuchados es algo que necesitamos todos y que algunos necesitan desesperadamente. A nuestro alrededor y sin que nosotros lo veamos, a menos que prestemos atención, hay muchas personas que se sienten solas y desesperanzadas. Algunas, comenzaron a sentir que a nadie le importa lo que les pasa, dejaron de encontrarle sentido a la vida y pueden estar pensando en el suicidio. Tal vez, ya ni siquiera intentan contar lo que les pasa, pero necesitan con urgencia que alguien les pregunte: “¿Te pasa algo?, ¿querés contarme?”. Y, posiblemente, incluso así no se animen, pero el solo hecho de que alguien se interese por lo que le pasa y esté dispuesto a escuchar, seguramente, cambiará su día.


Dicen que nadie es tan pobre como para no tener nada para dar. Y debe ser cierto. Incluso si estás pasando por circunstancias difíciles en tu vida o las transitaste antes, especialmente si conoces el sufrimiento humano en alguna de sus formas, estás capacitado para escuchar. Solo hace falta olvidarse de los propios problemas por unos minutos y centrarse en el otro, en lo que le pasa, en su propia forma de procesar lo que le pasa y en lo que siente desde su propia manera de sentir. No juzgue, no minimice el sufrimiento del otro, no aporte soluciones fáciles, no le cuente lo que usted haría en su lugar, solo escuche, trate de ponerse en sus zapatos y hágale saber que usted puede sentir al menos un poco de lo que él o ella está sintiendo.


Regalar escucha en Navidad es recuperar el sentido primigenio de esta celebración. Para algunos podría llegar a ser el regalo más valioso que recibieron en sus vidas.


Si en esta Navidad nos proponemos cambiar nuestra actitud hacia el otro y estar al menos dispuestos a regalar escucha, estaremos más cerca de poder sostener esa actitud todo el año. Y si muchos lo hacemos, nos estaremos regalando a nosotros mismos un mundo mejor.


Desde hace más de 52 años, en el Centro de Asistencia al Suicida regalamos escucha a miles de personas a través de nuestra Línea de Asistencia al Suicida. Y es precisamente por eso, porque sabemos que regalar escucha enriquece, que te proponemos para esta Navidad regalar escucha.


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